¿Qué ocurre cuando una adolescente transita entre dos mundos que, a primera vista, parecen no tener nada en común? En ‘Forensita’, su ópera prima, el director Pablo Vaca encuentra esa respuesta en Inés, una joven que divide su tiempo entre la cotidianidad de la adolescencia y el particular universo de las ciencias forenses dentro del negocio familiar.
La película, que tendrá su estreno en el 24° Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM), construye su relato alrededor de esa aparente contradicción. Por un lado está Inés con sus amigas, sus conversaciones y su sentido del humor; por otro, la joven que se concentra y se desenvuelve con profesionalismo en un entorno relacionado con la muerte y el trabajo forense.

Desde el principio, Vaca tenía claras las dos imágenes que quería perseguir.
“Una era un close-up de Inés realizando su trabajo y completamente concentrada, muy profesional, y el otro era Inés rodeada de sus amigas”, explica el director.
La película nació precisamente de la búsqueda de ese contraste. Durante la edición, el equipo fue entrelazando ambos mundos para descubrir qué emociones aparecían al colocarlos uno junto al otro. “En el proceso de edición fue una especie de trenzado donde íbamos trenzando estas imágenes, íbamos buscando los contrastes y cómo esos contrastes iban generando una cierta emoción”, señala.
Antes de la cámara estuvo la confianza
Vaca llegó a Inés a través de una familiar que conocía. La historia llamó inmediatamente su atención, pero antes de pensar en filmarla tuvo que establecer una relación con ella y con su familia.
“Creo que lo primero fue la confianza”, cuenta Vaca. “La confianza de estar rodeado de estas personas sin una cámara”
“Compartir sobre nuestras vidas” fue, para Vaca, parte esencial de la construcción del vínculo. Después llegó una cámara análoga con la que comenzó a fotografiarla a ella y a sus amigos. El ejercicio funcionó también como una manera de familiarizarla con la presencia de un dispositivo de registro.

“Tuvimos la suerte y el privilegio muy grande de que Inés se pudo olvidar de la cámara, sobre todo en ciertos espacios, y que la pudiéramos seguir”, recuerda.
Inés no es solamente su oficio
Uno de los intereses centrales de ‘Forensita’ está precisamente en desmontar la idea preconcebida que puede existir alrededor de quienes trabajan en ámbitos relacionados con las ciencias forenses.
Vaca no quería construir a Inés a partir de su oficio ni convertirlo en una característica que explicara toda su personalidad. Por el contrario, buscó mostrar aquello que existe alrededor de ese trabajo: su humor, sus amistades, su energía y las inquietudes propias de una adolescente. “Inés no es solo una cosa. Su oficio no la define, pero su adolescencia tampoco la define”, afirma.

“Los adolescentes son personas llenas de vida, con muchas ideas, con muchas curiosidades y no se definen por una sola cosa. Y eso a mí me parece fascinante”, reflexiona.
Puede estar riendo con sus amigas y, poco después, concentrarse completamente en su trabajo. Ambas versiones son verdaderas. Ninguna cancela a la otra.
‘Forensita’ representa también el primer largometraje documental de Vaca y, con ello, un proceso de descubrimiento personal. El director reconoce que todavía está descubriendo qué tipo de cineasta quiere ser y qué historias desea contar.
