El 24° Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM) se prepara para celebrar una nueva edición, entre las propuestas que llegarán al festival se encuentra ‘Odisea Nacional’, documental dirigido por Mariano Rentería, que propone recorrer México desde una perspectiva poco convencional: observar el país a través de los espacios que construye y de las personas que los habitan.
La película parte de la arquitectura, pero no pretende convertirla en una exposición de datos técnicos o constructivos. Su interés está en aquello que ocurre alrededor de los edificios: las emociones, los sonidos, las dinámicas sociales y las historias que terminan impregnando cada espacio.
“Me gustaba la idea de hablar de la arquitectura no desde lo constructivo, porque es normalmente desde donde siempre se aborda la arquitectura o los documentales de arquitectura”, explica Rentería. En cambio, su intención fue acercarse a ella desde “la atmósfera, las emociones”.

Desde esa perspectiva, ‘Odisea Nacional’ busca construir un retrato de México utilizando la arquitectura como eje. Para su director, los espacios dicen mucho más de una sociedad de lo que aparentemente muestran.
“Mi idea era hacer un retrato de México usando de pretexto la arquitectura y como eje principal y como fundamento”, señala Rentería, quien también buscó establecer un vínculo entre los edificios, sus creadores y las personas que los habitan.
La película plantea así una pregunta sobre la relación entre espacio y comportamiento. La arquitectura no solamente funciona como escenario: también interviene en la manera en que las personas viven, se relacionan y perciben su entorno.
“Aunque nosotros no lo creamos, la arquitectura nos constituye y nos determina”, afirma el director. Esa influencia puede manifestarse desde las relaciones sociales hasta el estado de ánimo, pasando incluso por los sonidos y estímulos que rodean cotidianamente a quienes ocupan un determinado espacio.
Una ruta por la diversidad arquitectónica de México
Uno de los principales retos para Rentería fue definir qué lugares formarían parte de la película. México cuenta con una enorme diversidad arquitectónica y seleccionar aquellos espacios capaces de representar distintas formas de entender y habitar el entorno se convirtió en parte fundamental del proceso de escritura.
“No podía ponerlos todos. El proceso fue más bien decantar todas estas ideas y estos espacios y tratar de quedarme con los espacios que más representaran un estilo o un uso del espacio”, explica.

Entre ellos se encuentra el Heroico Colegio Militar, cuya arquitectura rígida terminó estableciendo un vínculo particular con aquello que ocurre en su interior. “Es súper rígido a nivel arquitectónico, pero también lo que sucede allá adentro tiene que ver con una rigidez institucional que conecta muy bien con la manera en que está diseñado el espacio”, apunta Rentería.
El acceso a este lugar representó además uno de los mayores desafíos de la producción. El director relata que tuvieron que esperar aproximadamente un año y medio para obtener el permiso de filmación y que, debido a las restricciones del recinto, ni siquiera pudo realizar un scouting previo.
“Yo escribí lo que a nivel de escritura para el documental, lo que yo vi en fotos. Yo conocía ese espacio por fotos”, recuerda.
Una película construida como una danza
Más allá de los edificios, ‘Odisea Nacional’ encuentra buena parte de su identidad en las conversaciones que acompañan el recorrido. Las charlas con arquitectos y habitantes de los espacios permiten que la película se desplace de la arquitectura hacia temas cotidianos, sociales y emocionales.
Rentería describe la estructura de la película como un flujo “muy dancístico”. Para él, el documental funciona como una especie de danza en la que los espacios, los sonidos, las imágenes y las conversaciones se conectan entre sí.“Para mí la película es una danza. Yo así la estructuré a nivel de escritura”, explica.

Esta intención también determina el ritmo del documental. En lugar de construir una sucesión de explicaciones sobre edificios, la película propone una experiencia más sensorial, donde el espectador puede detenerse en los sonidos, las imágenes y las palabras que surgen en cada lugar. “Tenía este flujo como muy suave, donde tienes, como dices, charlas muy tranquilas, donde estás también sintiéndote estimulado por sonidos e imágenes”, señala.
“Trato de ir a los lugares, observar y decir: ‘Okay, la persona realiza estas acciones y es parte de su cotidianidad’. Entonces, yo lo único que hago es un poco repetir esas acciones”, explica.
Mirar de nuevo los lugares que habitamos
‘Odisea Nacional’ encuentra en la arquitectura una puerta para hablar de México, pero también de quienes lo habitan. Su recorrido no busca abarcarlo todo, sino detenerse en determinados lugares para descubrir cómo cada espacio contiene una atmósfera, una memoria y una forma particular de relacionarse con quienes pasan por él.
La película documental formará parte de la programación del 24° Festival Internacional de Cine de Morelia, que se realizará del 16 al 25 de octubre de 2026.
